India

1982 – 1983

Historia

Apenas has aprendido a caminar cuando, en una soleada mañana de otoño de 1984, Indira Gandhi, que durante más de 15 años ha dirigido con mano dura los destinos del país, es tiroteada por la espalda en el jardín de su casa por tres miembros de su guardia personal, de religión sij. Era su venganza contra la primera ministra por haber autorizado el sangriento ataque sobre el Templo Dorado de Amritsar, lugar sagrado para los sij, donde cientos de ellos se habían atrincherado reclamando la independencia para el estado del Punjab. “India es Indira e Indira es India”, por lo que su pérdida sumerge a la democracia más populosa del mundo en su peor crisis política, social y religiosa en sus solo 37 años de independencia.

El día a día

Fundación Vicente Ferrer
En las zonas rurales, lejos de las populosas ciudades, familias como la tuya luchan por sobrevivir explotando la tierra o criando ganado, con ingresos mínimos y la mirada puesta en el cielo. A menudo, no habrá lo mínimo para llenar la boca de los más de cuatro o cinco hermanos que formáis cada hogar. Los núcleos familiares y comunitarios en las aldeas son amplios y sólidos, una red de apoyo social que se contrapone a un estado con tareas gigantescas por afrontar. La alfabetización aún se abre camino. Y tan difícil como os resulta ir a la escuela es disponer de un hospital.

Situación de los Derechos Humanos

A pesar de que la Constitución India de 1949 prohíbe la “intocabilidad”, los dálits, grupo más pobre y marginado del sistema social indio de castas, siguen siendo víctimas de tratos crueles y degradantes. En la mayor parte del país, estos hombres y mujeres viven en situación de pobreza, exclusión social e, incluso, esclavitud. Se reservan para ellos los peores empleos, los considerados impuros. Su presencia está vetada en espacios públicos y, cuando figuran, son ridiculizados y humillados. No pueden mirar a la cara a personas de las castas superiores. Tampoco tocarlas. No pueden beber de los mismos pozos, por la creencia de que contaminan el agua. A veces, son obligados a entregar a sus hijos a los terratenientes para que trabajen en sus campos durante largos años, una vida entera incluso, y pagar así las abusivas deudas que pesan sobre ellos.

Causas

El territorio indio y sus riquezas han sido codiciados por muchos exploradores, desde Alejandro Magno hasta las principales potencias colonizadoras europeas. El Imperio Británico, a través de misiones comerciales, fue finalmente el que se hizo con el dominio de gran parte del subcontinente asiático desde 1857. Los británicos impusieron su idioma, sus costumbres y sus tradiciones a la población local, muchas de los cuales todavía son parte de tu día a día. El control y la represión de los británicos sobre la población acabaron dando una enorme fuerza al movimiento independentista indio, siempre latente. Bajo la bandera del pacifismo encarnada en Mahatma Gandhi, una de las figuras clave de la historia de la Humanidad, India logró su independencia y el fin del régimen colonialista en 1947.

Logros de los movimientos sociales del país

Criar a una niña es como regar el jardín del vecino, reza un proverbio hindú: acabarán marchándose de casa  para vivir con las familias de sus maridos. Ellas sucumben a la discriminación ya antes de nacer, víctimas de abortos selectivos. Las familias priorizan la nutrición y el cuidado de los niños varones. Ellas no van a la escuela ni heredan la tierra, y sufren otras muchas formas de violencia, también física. Para casarlas, los padres tienen que pagar una dote que en muchos casos endeuda los hogares de por vida. La Fundación Thomson Reuters publicó en 2018 un estudio según el cual la India es la nación más peligrosa del mundo para las mujeres por los altos índices de violencia sexual contra las mujeres, así como la trata de personas para el trabajo doméstico, trabajo forzado, matrimonio forzado y esclavitud sexual, entre otras vulneraciones de los derechos humanos. La lucha de la mujer india por revertir esta situación es una de las más titánicas empresas de la sociedad en el país durante las últimas décadas. Educación, empoderamiento individual y comunitario, emprendimiento económico, lucha contra el matrimonio infantil y transversalidad en el desarrollo de la igualdad son algunos de los frentes que están cambiando esta realidad.

Fundación Vicente Ferrer

El apoyo de la cooperación andaluza

La cooperación andaluza, a través del apoyo a organizaciones como la Fundación Vicente Ferrer, Manos Unidas o Proclade Bética, ha impulsado la transformación de la vida de millones de personas en las zonas más desfavorecidas de la India. Con un enfoque en el desarrollo, estas organizaciones trabajan de manera directa con las comunidades en los ámbitos que garantizan una vida con justicia social y oportunidades de futuro. Solo la Fundación Vicente Ferrer trabaja con más de tres millones de personas en más de 3.700 aldeas de los estados de Andhra Pradesh y Telangana, al sur del país. Logrando enormes y sólidos avances en educación, sanidad, igualdad de género, vivienda, medio ambiente e inclusión, las comunidades locales han conseguido romper el ciclo eterno de pobreza y exclusión social y mirar al futuro con ilusión y dignidad.