Cuba

1996 – 1997

Historia

Tu nacimiento coincide con la última etapa del “periodo especial” de Cuba, que se extendió a toda la década de los 90 y que tuvo su origen con el fin en 1991 de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), principal socio comercial del gobierno cubano dirigido por Fidel Castro. Su fin supuso también el término de las importaciones de combustibles, alimentos, maquinaria e inversiones de todo tipo, y sumió a la isla en una profunda crisis. Este periodo transformó la sociedad cubana y su economía, lo que llevó a urgentes reformas en la agricultura, produjo una disminución en el uso de automóviles, y obligó a reacondicionamientos en la industria, la salud y el racionamiento de alimentos. No obstante, en 1996 la economía comienza a dar signos de recuperación a pesar del recrudecimiento del histórico embargo económico estadounidense, agravado por la aprobación de la ley Helms-Burton, que prohíbe las relaciones económicas con el país. En este año, tras la participación en los Juegos Olímpicos de Atlanta con 164 deportistas que compitieron en 15 deportes, el paso del huracán Lili, que azotó la región central de la isla a mediados de octubre, originó pérdidas estimadas en más de 800 millones de dólares.

El día a día

No fue nada fácil ese “periodo especial” de la década de los 90 para los habitantes de la isla: los alimentos fueron racionados, pero poco a poco se llegó a una escasez que hizo que muchos cubanos se alimentaran con cualquier cosa que estuviera a la mano. Al hambre se sumaron problemas de salud pública, como los miles de casos (se calcula que más de 50.000) de neuritis óptica, una condición que causaba ceguera temporal y que se vinculó a la falta de ingesta de nutrientes. Desde entonces hasta la actualidad, no has dejado de ver cómo la emigración ha sido el día a día en la isla: existen alrededor de 2,3 millones de cubanos emigrados hasta 2022, según cifras del CEDEM. Esta dura realidad tiene su máximo exponente en los balseros, y deja una dolorosa cifra de personas muertas en el mar.

Situación de los Derechos Humanos

Los derechos humanos en Cuba son objeto de controversia y debate. Cuba es signataria de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la cual contiene una cláusula que denota los derechos fundamentales, deberes y garantías de los cubanos, pero el incumplimiento al respeto y defensa de los derechos humanos proclamado con la firma de estos acuerdos ha sido denunciado por órganos internacionales y la disidencia cubana.​ El Gobierno cubano ha sido acusado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (órgano de la OEA, de la que Cuba fue expulsada en 1962) de aplicar torturas, detenciones arbitrarias, procesos con fines propagandísticos y ejecuciones extrajudiciales. La Comisión llama la atención sobre las restricciones a la libertad de expresión, a la libertad de asociación, a la libertad de circulación, a la libertad de ideas, a los derechos políticos, a la ausencia de elecciones, a la falta de independencia del Poder Judicial. Por otro lado, está reconocido el amplio alcance del derecho a la educación en Cuba, con una escolarización del 100% de niños y niñas hasta, por lo menos, nueve grados educativos. Cuba cuenta también con las mejores tasas de nutrición y provisión de servicios sociales públicos de los países de la región.

Causas

Si hay un caso representativo en Cuba que marca sus últimos 60 años de historia es el embargo estadounidense: un extenso entramado jurídico que incluye leyes y regulaciones que prohíben y regulan las relaciones económicas con este país. El bloqueo económico, comercial y financiero se considera un acto de guerra en tiempos de paz impuesto unilateralmente por EE.UU. contra Cuba. Este ha evolucionado y se ha endurecido a lo largo de más de 60 años. Comenzó con la cancelación de la cuota azucarera cubana en el mercado estadounidense en 1959, y se oficializó en 1962 cuando el presidente John F. Kennedy prohibió totalmente la importación de mercancías de origen cubano. Posteriormente, se fueron sumando otras prohibiciones. El carácter continuado del embargo ha provocado debates frecuentes e intensos en foros internacionales. La Asamblea General de la ONU ha condenado repetidamente el embargo estadounidense por considerarlo contrario a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional. El 29 de octubre de 2008, aprobó una resolución en la que, por decimoséptima vez, pedía a Estados Unidos que pusiera fin al embargo contra Cuba. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también ha reiterado su posición respecto al “impacto que generan tales sanciones económicas sobre los derechos humanos de la población cubana, por lo cual insiste en que el embargo debe terminar”.

Logros de los movimientos sociales del país

La disidencia cubana es el conjunto de activistas cubanos opositores al régimen establecido en 1959 tras la llamada Revolución cubana. Habitualmente han existido figuras individuales que mantenían una postura disidente, pero no ha sido hasta los años noventa cuando estos ciudadanos se conformaron en grupos de oposición política al gobierno del país. Piden cambios en Cuba generalmente de manera pacífica. Algunas de las acciones emprendidas por estos grupos ha sido la dirigida en 2001 por Oswaldo Payá, que reunió unas once mil firmas para el Proyecto Varela que pedía un referéndum sobre el sistema político de la isla, o las Damas de Blanco, que surgieron en 2003 a raíz de las encarcelaciones de 75 opositores del régimen de Fidel Castro en la denominada Primavera Negra de Cuba. También, la campaña surgida en 2006 –Yo No Coopero Con La Dictadura– de desobediencia civil protagonizada por activistas cubanos por la democracia.

El apoyo de la cooperación andaluza

PROYDE
Cuba ha sido, desde los años 80, un país con una importante participación de la cooperación andaluza, con casi una veintena de organizaciones presentes en los momentos de mayor actividad. Como en el resto de países, la actividad de las ONGD no se limita al trabajo llamado “en terreno”, sino que se complementa necesariamente con la sensibilización de la población andaluza sobre la realidad de los países con los que cooperan. Desde un enfoque de derechos, las iniciativas de educación para el desarrollo realizadas por las ONGD promueven la participación de una ciudadanía diversa, crítica, proactiva, que se centre en el respeto, cuidado y sostenimiento de la vida. Además, las ONGD trabajan por generar una ciudadanía consciente de que la diversidad es riqueza y motor de cambio para favorecer la justicia social, la reducción de la brecha entre la pobreza y la extrema riqueza, así como otras desigualdades que afectan a las personas, a la vida y al medio ambiente. Lo hacen con actividades en toda la geografía andaluza, en zonas urbanas y rurales, en colegios e institutos de las ocho provincias y en universidades, en centros penitenciarios, en bibliotecas, centros cívicos y un sinfín de espacios que ofrecen oportunidades de acercamiento y trabajo con la población.