Burkina Faso

2002 – 2003

EKokou

Historia

Las generaciones que te precedieron (si no eran migrantes), nacieron en una colonia francesa. Burkina Faso se independizó en 1960. No habían pasado ni tres décadas cuando el asesinato del presidente Thomas Sankara, que había cambiado el nombre de República del Alto Volta al actual (en lengua mossi, patria de hombres íntegros) supuso una vuelta atrás en muchos aspectos, ya que Sankara había iniciado importantes reformas políticas y sociales. Recientemente, rondando los 20 años, has vivido el juicio por el que su sucesor, Blaise Campaoré, ha sido condenado a cadena perpetua por el asesinato de Sankara, casi 35 años después.

El día a día

PROYDE

Muy probablemente te dedicas a la agricultura, como el 92% de la población que trabaja. En cualquier caso, esto no garantiza que la población tenga un acceso adecuado a los alimentos. El aumento de precios de los productos de consumo y variaciones en el clima están afectando a la seguridad alimentaria de gran parte de la población en Burkina Faso (casi cinco millones de personas). En gran medida provoca desnutrición en niñas y niños. Si eres mujer, a lo largo de tu vida puedes llegar a tener 6 o 7 hijas/os de media. Burkina cuenta con una de las tasas de natalidad más altas del mundo (6,41).

Situación de los Derechos Humanos

Desde 2016, en Burkina Faso han tomado cada vez más poder las fuerzas terroristas islámicas que, como las fuerzas armadas del Gobierno, han cometido violaciones del derecho internacional humanitario. Esto ha afectado a las escuelas: más de 4.000 están cerradas o no funcionan por el conflicto. Tus hermanos pequeños siguen un programa educativo a través de la radio que ha puesto en marcha el Gobierno, apoyado por UNICEF y otras organizaciones. Llega a parte de la infancia sin escolarizar; en el último año han participado unas 300.000 niñas y niños.

UNICEF

Causas

Debido a la inseguridad provocada por el conflicto en el Sahel, puede que formes parte del 7% de la población burkinesa (más de un millón y medio de personas) que ha tenido que desplazarse dentro del país para sobrevivir. Este conflicto se caracteriza por graves violaciones de derechos humanos cometidas por todos los bandos, incluidas masacres de civiles a manos de incontables grupos armados. Amnistía Internacional ha documentado que países como Serbia, República Checa, Francia y Eslovaquia han exportado grandes cantidades de armas pequeñas y armas ligeras a gobiernos del Sahel, incluida Burkina Faso, desde que estallaron los enfrentamientos. Todo esto, a pesar de que los cuatro países han ratificado el Tratado sobre el Comercio de Armas, que prohíbe transferir armas si hay riesgo de que se utilicen para cometer o facilitar la comisión de violaciones de derechos humanos.

Logros de los movimientos sociales del país

Probablemente has escuchado las canciones del músico de reggae Sams’K Le Jah o del rapero Smockey (Serge Bambara). Ambos fundaron en 2013 Le Balai Citoyen, un movimiento surgido de la sociedad civil de Burkina Faso, que participó en la oposición al presidente Blaise Compaoré con varias acciones de protesta durante 2014, incluida una reunión conjunta con unos 30 partidos de la oposición, que el 31 de mayo de 2014 reunió a más de 35.000 personas. El logro principal ha sido la renuncia al poder del presidente Compaoré obligado por la presión popular. El 4 de mayo de 2016, el movimiento burkinés recibió el premio Embajador de la Conciencia de Amnistía Internacional a las personalidades que han defendido y mejorado la causa de los derechos humanos y fundamentales.

El apoyo de la cooperación andaluza

Medicus Mundi Sur

Buena parte de los proyectos de las ONGD andaluzas en Burkina Faso están vinculados a la salud, especialmente la sexual y reproductiva de niñas y mujeres. El 76% de mujeres y niñas de entre 15 y 49 años han sufrido alguna forma de mutilación genital femenina. Además, otra línea de trabajo habitual es la formación para el empleo de la juventud burkinesa. Los proyectos en centros de formación profesional para chicas y chicos suelen estar apoyados por ONGD vinculadas con órdenes religiosas, que disponen de esta infraestructura en el país.