Bolivia

2004 – 2005

Historia

Has nacido en uno de los países más ricos en hidrocarburos y, justamente por ese motivo, en tus primeros años de vida estás experimentando una de las crisis políticas y sociales más importantes de su historia. Después de diversas manifestaciones y una masacre por parte de las fuerzas del Estado en la que murieron 68 personas y 400 resultaron heridas, hay un gobierno provisional, cuyo principal objetivo es apaciguar los ánimos de sindicatos, organizaciones mineras y campesinas. Tu entorno va a participar en un referéndum sobre la explotación y exportación del gas natural que existe en el territorio en unas condiciones más favorables. La desigualdad económica es patente en la sociedad boliviana.

El día a día

Si eres mujer, sufres la desigualdad en tu día a día. Aunque en el campo, en las comunidades aymaras, existe el concepto del chacha-warmi, de la complementariedad entre el hombre y la mujer, notas que la realidad dista mucho de eso que llaman equidad.  En el contexto político, muchas mujeres son protagonistas en los grandes sucesos que están sacudiendo al país, desde la conocida como “guerra del agua” de Cochabamba en el 2000 (por recuperar el servicio de agua potable de manos de las multinacionales), hasta el gran movimiento de El Alto que empezó a romper con el viejo modelo político y económico.  Y movimientos como Mujeres Creando son referentes feministas dentro y fuera del país. Poco a poco se aprueban leyes que te van a favorecer, aunque en la práctica costará más verlo.

Situación de los Derechos Humanos

Todavía se sienten los coletazos de las movilizaciones sociales por la venta del gas a favor de multinacionales. La memoria de lo que se llamó “la masacre de octubre”, por parte de las fuerzas del Estado está muy presente, mientras el máximo responsable, Gonzalo Sánchez de Lozada, está prófugo. Las víctimas de esa represión y sus familias buscan justicia en los diferentes juzgados que empiezan los primeros trámites. Todo esto desembocará en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Causas

Las causas fundamentales del estallido social son las políticas neoliberales aplicadas por los gobiernos desde los años 60 y la entrega de los hidrocarburos y la gestión del agua a las multinacionales. Se llegó al caso extremo en que toda el agua, incluso la que caía del cielo, era propiedad de las multinacionales, y se consideraba que el gas y el petróleo, una vez fuera de la tierra, ya no era boliviano. Por ello se militarizó el país con un fuerte apoyo de fuerzas enviadas por los Estados Unidos, con la excusa inicial de luchar contra el comunismo y, más adelante, de la lucha contra el narcotráfico.

Logros de los movimientos sociales del país

Desde la victoria ciudadana de la «Coordinadora del Agua y la Vida», para recuperar la propiedad estatal del agua, en el año 2000, se nota un crecimiento organizativo y territorial de sindicatos y gremios como el minero, campesino y cocalero. Todo esto empuja a una unidad para las grandes movilizaciones en defensa de los hidrocarburos y desemboca en un proceso político que lleva a un cambio de modelo político con la elección del primer presidente indígena en Bolivia. Esos movimientos sociales se convierten en protagonistas de la acción política.

El apoyo de la cooperación andaluza

Uno de los enfoques principales de la cooperación andaluza es el respeto a la diversidad cultural,  por el que las organizaciones se comprometen a adaptar su trabajo a los derechos y las visiones de las personas pertenecientes tanto a minorías como a pueblos indígenas. Hablamos de una característica clave en el apoyo a países como Bolivia, donde se cuenta más de una treintena de pueblos originarios. Si bien existe una amplia diversidad de ecosistemas, incluyendo selvas, las características del altiplano hacen que una de las áreas que más apoyan las ONGD andaluzas sea garantizar el acceso al agua potable y a un saneamiento adecuado. También apoyan proyectos de seguridad alimentaria, educación, empleo, adaptación de la producción agrícola al cambio climático o salud, atendiendo enfermedades de las llamadas “olvidadas”, como el chagas.